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260° Aniversario de la muerte del Hermano Mathurin, Primer discípulo del Padre de Montfort

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Publicado de P. Efrem Assolari, SMM en Roma · 4 Agosto 2020
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ROMA - “El 22 de julio de este año [1760], el hermano venerado Mathurin, de 73 años, murió después de haber sufrido durante mucho tiempo de una enfermedad. Es el famoso hermano Mathurin del que tanto se ha hablado en la vida del Sr. de Montfort y que ha participado en numerosas misiones durante los 55 últimos años[1]. De esta manera, la hermana Florencia, en sus crónicas, anuncia la muerte del hermano Mathurin RANGEARD. Mirando las expresiones que ha utilizado, se percibe el respeto, la familiaridad y la veneración de este primer discípulo de Montfort: “ha muerto… venerado… famoso… ha hablado tanto”.
  
Sus orígenes
 
Mathurin RANGEARD ha nacido el 7 de noviembre de 1687 en la aldea de las “Bassées-Vallées” del municipio de Bouillé St-Paul. Sus padres se habían casado en 1684 y habían tenido ya un primer niño, Carlo, fallecido prematuramente a los diez meses. Más tarde, Luis ha nacido, muy cercano de Mathurin. Educado a la fe por su padre y su madre, la vida de Mathurin ha sido marcada por las temporadas del campo y de las viñas, su padre fue un pequeño propietario agrícola. “Ya niño, Mathurin ayudaba a sus padres a cuidar de las viñas y a preparar el vino. Conforme a las enseñanzas del cielo transmitido por el sol y las temporadas, Mathurin aprende a podar en les frescas mañanas del mes de marzo. Sigue el surco del arado; se alegra ante las hojas de viña que se abren y el discreto perfume de la floración. Conoce las alegres vendimias otoñales cuando las uvas, doradas y coloradas, caen en las prensas donde el vino sale en los tanques en ebullición”.
 
Tiene la posibilidad de recibir una buena educación, incluso elemental. Este aprendizaje le será entonces útil. Su formación proviene de una escuela llamada “abacial”, que está vinculada a una abadía donde los niños de las regiones vecinas estaban recibidos gratuitamente para una educación de base. Había una no lejos de su casa.
 
En junio de 1702, la desgracia visitó la familia serena: la muerte súbita del padre, no sabemos la causa. ¿Es a partir de este día que el alma de Mathurin se hizo temerosa, inquieta y muchas veces invadida por el escrúpulo? Sus intereses pasan de las tierras labradas a otro ideal. De hecho, Mathurin nunca ha fallado una ocasión de retirarse en la oración y de escuchar a los predicadores. Parecía un poco a un viajero perdido que buscaba su camino. Un día, un capuchino ha venido a predicar en su país. La predicación del sacerdote le impresionó mucho y se creyó inspirado por el cielo. Algunos días más tarde, dejó a su madre y a su hermano para irse a Poitiers (unos 80 kilómetros) con la esperanza de encontrar al capuchino.
 
Discípulo
 
La Hermana Florencia, J. GRANDET y el padre C. BESNARD los dos hablan del encuentro de Mathurin con el padre de Montfort en Poitiers en la capilla de la Calle de los penitentes. Luis María de Montfort atraído por la manera de orar de este joven se acerca de él “diciéndole como nuestro Señor a San Pedro: ‘Sígueme’. El joven obedece a esta voz como a la del Espíritu Santo”, nos recuerdan las Crónicas.
 
A partir de este momento, Mathurin es el discípulo fiel y el compañero del santo misionero. Se le recordará como “hermano Mathurin” incluso si nunca ha hecho la profesión religiosa. Las biografías traen diversos acontecimientos que lo han visto como testigo y protagonista. En la abadía de Ligugé, Mathurin tiene dificultades para reconocer al misionero a su vuelta de Roma, profundamente absorbido por el largo camino recorrido a pleno rendimiento, con sus pruebas y sus imprevistos. En Fontevrault, en Saint-Brieuc, en Montfort-la-Cane, de la madre André, Mathurin es el portavoz del misionero que pide la caridad por un trozo de pan “¡en nombre de Dios!” Conocemos las respuestas… En Dinan, es el cómplice del santo en la broma a su hermano dominico, Joseph Grignion. Encontramos a Mathurin en la ermita de Saint Lazare, no lejos de la ciudad de Montfort-la-Cane, donde, con Jean, un joven del lugar, empieza esta comunidad tan deseada, tan querida y rogada de San Luis María.
 
Colaborador
 
La carta que nuestro fundador escribe a Pierre HINDRE, párroco de Bréal-sous-Montfort, para disculparse de la imposibilidad de responder a su invitación revela la preciosa actividad del hermano Mathurin:
“Padre y querido amigo: ¡Cuánto siento no poder satisfacer sus deseos y los míos! Estoy comprometido esos tres días para tres localidades adonde no puedo faltar. Sin embargo, el martes le enviaré a Maturín para que recite públicamente el rosario, entone cánticos y lleve, de parte mía, sesenta crucecitas de San Miguel a nuestros soldados. Ruego a Ud. tenga la bondad de distribuírselas, luego de avisarles el domingo para que se reúnan el martes. Esto contribuirá, no poco, a alejarlos de los excesos tan frecuentes en estos días. Salúdelos de parte mía desde el domingo y dígales que les ruego encarecidamente que observen con fidelidad sus obligaciones, sobre todo el lunes próximo, y que iré a visitarlos alguno de los domingos de cuaresma. En Jesús y María, soy todo suyo.  L. María de Montfort, sacerdote. (Carta 21)
 
Rezar el rosario, cantar cánticos, dar crucecitas a los soldados: he aquí la vida de Luis María. Se le ve con él en La Chèse, en Trinité-Porhoët, etc. Sobre todo, un documento magnífico y extraordinario le presenta como organizador de la célebre procesión de las mujeres de La Rochelle, el 16 de agosto de 1711. En la leyenda de la acuarela de Claude MASSE, un instantáneo de la procesión, el mismo pintor con la letra F, indica “al hermano Mathurin, colaborador del misionero, mientras recorre los diferentes cánticos de manera ordenada”.
 
Muy fiel, comparte también todos los sufrimientos del santo misionero: desprecio, rechazo, contradicciones, pobreza. Su temperamento sensible y suave le unirá fuertemente a su maestro hasta su muerte. Hasta la tentativa de asesinato en La Rochelle y contada por uno de los conspiradores:
 
“Después que [tres hombres fueron echados de una predicación por Montfort], hemos buscado varias veces la ocasión de encontrarle solo, en un lugar aislado. Hubiéramos pagado el precio. Un día, por casualidad, aprendimos que tenía que acompañar al escultor Adam el domingo por la tarde con el Hermano Mathurin y tenía que atravesar una calle estrecha de La Rochelle. Nos hemos preparado de la siete a las once horas de la tarde, donde tenía que pasar. A la pregunta que hubiera pasado si hubiera pasado, la respuesta fue clara: “Le hubiéramos golpeado a la cabeza, ¿y al Hermano Mathurin? Le hubiéramos mandado al diablo con su maestro”.
 
Después de las diferentes misiones de La Rochelle, ya no tenemos noticias de Mathurin. ¿ el padre de Montfort ha celebrado una misión en el pueblo de Mathurin durante el período cuando ha predicado en la región de Bressuire alrededor de 1713? En efecto, Argenton-Château está a unos 10 kilómetros del pueblo de Mathurin. Y en Bouillé St-Paul, podemos ver una cruz en granito que los habitantes llaman “La cruz del Padre de Montfort y del hermano Mathurin” ¿Ha sido erigida con ocasión de una misión de de su paso?
 
No sabemos dónde se encontraba Mathurin al fallecimiento de Luis María de Montfort al final de abril 1716. Pero el misionero se acuerda de él en el Testamento dictado al padre Mulot, la víspera de su fallecimiento: “El Sr. Mulot dará de la caja de la misión diez escudos a Santiago, otros diez a Juan y diez a Maturín si quieren retirarse y no emitir sus votos de pobreza y obediencia.
 
Continuador
 
No sabemos si Mathurin ha recibido estos diez escudos. Pero le encontramos como colaborador del padre Mulot y del padre Vatel en la casa parroquial de Saint-Pompain, después de los acontecimientos de Saint Laurent. Varias de sus firmas figuran en los registros parroquiales como testigo de bautismos y inhumaciones.
 
Cuando vuelven a empezar las misiones en 1718 después del “retiro en el cenáculo de Saint-Pompain”, se observa casi continuamente que su presencia es señalada en las misiones. Según las Crónicas de la Sabiduría y los preciosos registros de los misioneros con la lista completa de todas las misiones celebradas, podemos suponer que Mathurin ha participado a unos 290 misiones, hasta la última de Fontenay le comte en abril de 1759. Al volver cansado de una misión, Mathurin presintió su muerte próxima y teme su venida. Un día, después de un paseo en el jardín comunitario, cae a tierra por una debilidad. Un sacerdote llamado a prisa le da los últimos sacramentos. En Saint Laurent, se encuentra en el acto de la muerte:
“El Sr. Mathurin RANGEARD, un religioso tonsurado, de unos 73 años, ha fallecido el 22 de julio de 1760. Al día siguiente, su cuerpo ha sido inhumado cerca de puerta grande a la izquierda, en presencia de los abajo firmantes.” [siguen 5 firmas]
 
En 1721, el obispo auxiliar de Poitiers, Mon. FOUDRAS, le había honrado con la tonsura clerical para recompensarle de sus servicios incansables habiendo conferido más autoridad. Desgraciadamente, con la construcción de la basílica en honor de San Luis María, todas las huellas de la tumba de nuestro hermano se han perdido.
 
Heredero
 
Si no guardamos su tumba, además del recuerdo vivo frl primer fiel colaborador de Montfort, tenemos unos documentos que le pertenecieron. Primero, un pequeño libro “Le Paradis ouvert a Philagie” dedicado a la madre de Dios, compuesto por el Padre Paul BARRY en 1688. Este libro, recomendado por el fundador en el Tratado N° 117, ha sido seguramente confiado a Mathurin, porque en una nota interior, se escribe: “Este libro es precioso desde todo punto de vista, le recomendamos no perderlo por respeto a la memoria de nuestro venerable Padre de Montfort a quien pertenecía. Nuestro Padre lo legó más tarde al Hermano Mathurin, cuyo apellido civil era RANGEARD”.         
 
En los archivos montfortianos, no se terminan las sorpresas. En el manuscrito del Tratado de la Verdadera Devoción, a la página 27, en el margen, está el nombre de Mathurin. La escritura no es de Montfort. ¿El compañero discreto y fiel ha sido el guardián del tesoro que “los dientes diabólicos y las bestias rugientes” (VD 114) querían destruir?
 
Por último, Mathurin ha escrito varias veces su nombre en el tercero de los cuatro cuadernos manuscritos que contienen los cánticos de Montfort. Era claro el libro de su apostolado con el cual animaba a los fieles durante las misiones de MONTFORT y de las de sus sucesores.
 
 
P. Efrem Assolari, SMM



[1]  La HERMANA FLORENCIA Y OTRO AUTOR ANÓNIMO,  Chroniques primitives de Saint- Laurent-sur-Sèvre, Documents et recherches I, Centre International Montfortain, Roma 1967, [112], pag. 127. SOURCES : ANONYME [J. GRANDET], La vie de Messire Louis-Marie Grignion de Montfort. Prêtre missionnaire apostolique composée par un prêtre du clergé, chez Verger, Nantes, 1724 ; ou Documents et recherches X, Centre international montfortain, Saint-Laurent-sur-Sèvre, 1994 ; CH. BESNARD, Vie de M. Louis-Marie Grignion de Montfort, Documents et recherches IV et V, Centre international montfortain, Rome, 1981 ; P. EYCKELER, Le Testament d'un Saint. Etude historique. Ed. Ernest Van Aelst, Maestricht, 1953; P. EYCKELER, La Société des Missionnaires, 1er volume :... des origines, à Monsieur Mulot, 164 p. 2ème volume:... sous René Mulot, Maison Gêné, de la Cie de Marie, Rome 1972-1973; M. GUILLAUME (PIERRE PERROCHEAU), Frère Mathurin Rangeard, 1687 – 1760 Premier compagnon de Montfort, 1, Côte St Sébastien, Nantes; O. MAIRE, 3e centenaire de l'appel du Fr Mathurin Rangeard (1705-1716), Le Règne de Jésus par Marie, octobre 2005 - novembre 2006.










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